miércoles 8 de octubre de 2008

Contragambito 55
Heberger – Kunert, Weiheim 1949
Las negras juegan

Parece obvio suponer que si las negras tienen la dama atacada es lógico que les toca jugar, pues de lo contrario perderían tan preciada figura sin compensación alguna. Si ha hecho usted este razonamiento debo decirle que está en lo correcto, pero la cuestión no termina ahí, si así fuera el ajedrez sería un juego muy sencillo de jugar. Voy a llevarlo más allá, voy a invitarlo, querido lector, a que se sumerja en la posición, a que observe con detenimiento los detalles de la misma y a que primero juzgue a quien pertenece la ventaja ¿ha visto quién tiene ventaja en el desarrollo? ¿se ha percatado de quién lleva la iniciativa? ¿y qué me dice de la ventaja material? ¿y de la ventaja espacial? Bueno, una vez dicho esto le plantearé la última de las incógnitas (que a su vez es una pista para resolver el ejercicio) ¿qué me diría si le dijera que las negras van a dejar la dama donde está ahora y que van a mover otra pieza? La solución la próxima semana.

La solución de la semana anterior:
1. … - Tc5!!
Y las blancas abandonaron ya que 2. dxc – Dd1++. Y si 2. Txc5 – Dxb7 con ventaja decisiva. No hay jugada que evite grandes pérdidas de material para las blancas.

"El ajedrez inspira a tal grado que dudo que un buen jugador sea capaz de concebir un sólo pensamiento maligno durante el juego" Wilhelm Steinitz